CREAR MANDALAS

Crear o colorear mandalas es una meditación activa.

Durante esta práctica los niños, pueden ponerse en contacto con sus emociones y crear una imagen que refleje el estado de ánimo de su interior.

Son muy útiles para practicar la concentración, activar el flujo de energía positiva, meditar profundamente y expandir nuestra mente.

Necesitamos lápices para colorear y un cuadernillo/libro de mandalas o mandalas impresos, o podemos crear uno nosotros mismos, con una hoja en blanco y dibujando una circunferencia grande, en el centro de esta​.

Podemos pintarlo de afuera hacia adentro, esto representa el autoconocimiento de lo externo hacia nuestro centro, hacia nuestro interior. Si el niño es muy inquieto o extrovertido, esta manera le será perfecta.

También puede hacerlo a la inversa y ser conscientes así de nuestro centro hacia lo externo. Si el niño es más introvertido o le cuesta comunicarse, es la mejor opción. ​

Dependiendo de la edad del niño, puede que sigan un orden en el que decidieron iniciar (de adentro hacia afuera o viceversa) o bien, pueden pintar sin orden, y ambas maneras de hacer son igualmente correctas. ​

El pintar mandalas es un proceso y el aceptar todo como ES, y es parte de la meditación. ​

Al elegir los colores, dejamos que lo hagan de manera intuitiva, con completa libertad, sin reglas, permitiendo así que su percepción, gustos, costumbres, se expresen. ​

¡Recuerda! haz que se sientan bien y permitirle aquello que a él o ella le funcione, ese nuestro propósito cuando utilizamos herramientas de autoconocimiento y meditación.