VISUALIZACIÓN – VIAJANDO CON MI IMAGINACIÓN

Nos tumbamos cómodamente sobre una alfombra o esterilla de yoga, a ser posible en una superficie cómoda y suave.

Cerramos los ojos. Podemos poner música relajante de fondo y si quieres aceites esenciales.

Una vez acomodados, comenzamos con la visualización:

Vamos a imaginar que en la habitación donde nos encontramos, hay un recipiente de pintura. Nos aproximamos hacia la pintura. Y una vez que estamos delante, observamos que es una pintura con brillos de luz dorada.
Cogemos un pincel o brocha , y nos pintamos por todo el cuerpo, con esa pintura de luz dorada
.

Y para ello, les vas a ir guiando por las distintas partes de su cuerpo, para ir pintándolas. Y a medida que pintas una parte del cuerpo, esta se relaja.

Una vez que termines, nos quedamos con los ojos cerrados, en silencio, y respiramos de forma natural unos minutos más.

Y sellamos la práctica de meditación, dando las gracias.